Un separador puede ordenar una vivienda, crear una zona de trabajo o distribuir un local sin levantar una pared opaca. El aluminio y el cristal permiten trabajar con luz, proporciones y diferentes grados de privacidad.

Dónde puede funcionar un separador
Puede ser útil entre cocina y salón, en un recibidor, para crear una zona de trabajo o dentro de un negocio. La clave está en decidir si buscas una división visual, acústica, funcional o simplemente una forma de ordenar el espacio.
El tipo de vidrio, la cantidad de perfilería y la posibilidad de abrir algún tramo cambian la experiencia de uso.
Fijo, practicable o combinado
Un separador fijo puede aportar continuidad y luz. Una puerta o una hoja practicable facilita el paso. Una composición mixta permite controlar el grado de apertura sin perder una lectura unitaria del conjunto.
Para valorar opciones necesitamos conocer el ancho, la altura, el pavimento, el techo y el uso del espacio.
Una propuesta adaptada al interior
Envíanos fotografías, medidas aproximadas y referencias del estilo que te gusta. También indica qué quieres separar y qué no quieres perder: luz, amplitud, paso o privacidad.
Cuéntanoslo desde contacto.
Preguntas frecuentes
¿Los separadores pueden incluir una puerta?
Se puede valorar una composición con tramos fijos y hojas practicables según el espacio.
¿Sirven para una vivienda y un local?
Sí, el diseño se adapta al uso y a la distribución de cada proyecto.
¿Qué información ayuda a preparar un presupuesto?
Medidas aproximadas, fotografías, localidad y el objetivo de la división.